Este escritorio llegó al taller en muy malas condiciones, además de que había sido pintado una y otra vez por encima sin darle los cuidados necesarios de conservación, al final la propia pintura se les acababa descorchando de la gran cantidad de capas que tenía.

Finalmente su dueña acabó muy contenta con el resultado final del escritorio, con apariencia de nuevo, pero con más de 50 años en su familia.

 

ANTES

El escritorio llegó en estas condiciones:

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DESPUÉS

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